Antes y después de una reforma: 3 casos de éxito

19.09.2018
Reforma

Tomar la decisión de embarcarse en una reforma integral de una vivienda no es fácil. Son muchas las dudas que surgen relacionadas con los tiempos de ejecución, la elección de los materiales, de los mejores profesionales… Pero sin duda alguna, la mayor inquietud es hacerse a la idea de cómo quedará la reforma una vez terminada, cuál será el resultado y si éste es el que esperábamos.

Las preguntas que el equipo de arquitectos e interioristas hacen al propietario de la vivienda para que este resultado sea el esperado son cruciales: no se trata sólo de un tema estético, sino que buscamos el mayor confort, el aprovechamiento más óptimo del espacio y de los recursos disponibles.

Para que el equipo de la reforma pueda acertar en la ejecución con todas las garantías, es necesario que conozca los hábitos de las personas que van a vivir en la casa: ¿Dónde les gusta guardar la ropa cuando llegan a casa, en un armario en la entrada o en una habitación? ¿Les gusta comer en el salón cerca de la tele o prefieren disfrutar de una cena tranquila en la cocina? ¿Los niños necesitan un espacio para jugar? ¿Tu casa es para disfrutarla en familia o sueles tener invitados de manera habitual?

No son preguntas al azar, sino que las respuestas darán con el mejor diseño de la reforma que se adapte a las necesidades reales, diarias, de los propietarios. “Dime cómo vives, cómo te gusta vivir y diseñaremos la mejor manera para que disfrutes intensamente de tu hogar”. Se trata de inspirarse en los propietarios para lograr el mejor resultado, incluso en ocasiones dejando de lado opciones más vistosas arquitectónicamente o desde el punto de vista del diseño de interiores, pero que se alejan de lo que de verdad necesitan los propietarios para que convirtamos su casa en su hogar.

Son muchos los retos a los que nos hemos enfrentado en los años que llevamos en marcha en Mas Millet y ya tenemos la suficiente trayectoria como para poder hablar de casos de éxito, de proyectos que presentaban grandes intervenciones y que hemos solucionado con solvencia.

Y queremos compartirlos, explicar el antes y el después de tres reformas que hablan por sí solas.

CASA EN GRAN VÍA
No hay proyecto de reforma fácil. En este proyecto de reforma el propietario definió desde el primer momento los espacios que necesitaba tener. Pero tanto la superficie de la vivienda como la complejidad de la distribución convirtieron este proyecto en un nuevo reto.

Las necesidades pasaban por compartimentar el espacio pero al mismo tiempo buscábamos que el conjunto de la vivienda respirara amplitud y confort. Así que decidimos que hubiera una zona de día amplia y luminosa en la que se fundieran en un único espacio, la cocina, el comedor y el salón. Para poder conseguirlo, Este estudiamos con detalle los elementos necesarios para este espacio central. La solución fue una cristalera corredera con estructura de hierro lacado en negro, con un diseño ligero y transparente que le aporta a la vivienda un carácter muy especial.

En esta misma línea fuimos diseñando toda la carpintería de la casa, tanto para estanterías como para el resto del mobiliario. Nuestro objetivo era generar una armonía global y equilibrada, capaz de transmitir a toda la vivienda una sensación cálida y confortable.

En la cocina encontramos el ambiente idóneo para permitirnos un guiño con cierto aire vintage. En recuerdo al pavimento que tenía la vivienda en su estado original como se puede ver en la foto del antes. Diseñamos una composición de piezas de baldosa hidráulica, a modo de alfombra o mosaico de color, capaz de conseguir ese juego colorista tan característico de las casas valencianas de época modernista. Puedes ver el proyecto completo aquí.

 

CASA EN JORGE JUAN
Un largo pasillo estrecho y una planta longitudinal eran los ejes de esta casa en la calle Jorge Juan de Valencia. Así que desde el principio tuvimos clara la necesidad de transformar por completo la distribución de la vivienda para conseguir una casa amplia y luminosa. Y sin pasillo.

El primer paso fue precisamente minimizar el protagonismo del pasillo, reduciéndolo a un pequeño distribuidor desde el que se accede al resto de estancias, como zonas vinculables, fácilmente conectadas entre sí. Para ello utilizamos puertas correderas, que permiten que los distintos ambientes de la casa estén conectados.

Para la zona de más vida de la casa, situada junto a la fachada del patio de manzanas, diseñamos un pequeño jardín interior en el que interactúan la luz natural, la vegetación y la transparencia del cristal. Un punto de naturaleza que llena de frescura el espacio y, de un modo sutil y ligero, conecta la sala de estar, la habitación de trabajo y el dormitorio principal de la vivienda.

En esta reforma conseguimos un ambiente sereno gracias a la combinación de materiales, luz y color, siempre en sintonía con los deseos de los propietarios. Si quieres ver el proyecto completo puedes hacerlo aquí.

CASA EN CIRILO AMORÓS
En esta vivienda queríamos ofrecer al cliente una distribución del espacio con estancias amplias, proporcionadas y bien comunicadas entre sí.

Una vez más, el pasillo se plateaba como el principal eje de la casa, en este caso con 13 metros de largo. Conseguir eliminarlo y transformar la vivienda en dos áreas diferenciadas era el reto a conseguir. Una acción importante fue la eliminación del pasillo original, de trece metros de largo. Así, creamos la zona de día, con recibidor, salón-comedor, cocina y baño de cortesía. Y la zona de noche, con los dormitorios, una sala de estar más íntima, cuarto de baño y el dormitorio principal con baño y vestidor.

Cuando la luz natural es un recurso potente, hay que aprovecharlo. En esta vivienda hay dos entradas de luz natural, una en la fachada principal y otra en el parte opuesta, en la fachada trasera que se abre a un gran patio de manzana. Había que intentar que esta doble entrada de luz llenara toda la vivienda, equilibrando la umbría del patio de luces interior.

Así, la distribución de los diferentes espacios, como el diseño de una parte de la carpintería, responden a este objetivo. El vestíbulo de entrada, por ejemplo, queda abierto al salón principal y recibe la luz que entra por sus ventanales, filtrada sutilmente por una celosía corredera de lamas horizontales. Este vestíbulo funciona además como canal de luz respecto a la cocina –situada justo a continuación– gracias a un tabique de vidrio translúcido y corredero que delimita ambos espacios. La cocina se convierte así en el corazón de la vivienda, un espacio amplio, luminoso y de cómodo acceso desde el resto de estancias de la casa.

El estilo general de la vivienda transmite nobleza, elegancia y calidez, atributos que buscamos en todas las reformas que realizamos en Mas Millet. Puedes ver el proyecto completo aquí.

Tres casos de éxito, tres retos que nos plantearon nuestros clientes y que solventamos con soluciones que han convertido estos proyectos en hogares donde los únicos protagonistas son los propietarios.