“El interiorismo en Valencia de Mas Millet invita a la felicidad. En nuestros proyectos de interior se prima el bienestar de las personas” Carmen María Mas

22.03.2019

Carmen María Mas es la otra mitad de Mas Millet Arquitectos. Interiorista de formación y profesión con más de 20 años de experiencia, su criterio en el interiorismo de un proyecto entra en juego desde el primer minuto que se inicia. Precisamente, esa simbiosis perfecta entre la arquitectura y el interiorismo es una de las características que define al estudio de arquitectura e interiorismo en Valencia, Mas Millet. La otra, como dice Carmen María, es su visión antropológica, en la que lo humano, y más concretamente el disfrute de la persona se sitúa en el centro de sus proyectos: “El interiorismo de Mas Millet invita a la felicidad. En nuestro estudio desarrollamos proyectos de interior en los que prima el bienestar de las personas que van a disfrutar de ellos”.

¿Cómo definirías a Mas Millet Arquitectos?

Para empezar, es un estudio en el que existe una buenísima relación entre las personas y creo que eso se transmite en los proyectos. Aportamos, además de lo que el cliente solicita, un plus que no espera, porque igual no lo conoce, un plus que invita a la felicidad, que aporta un valor añadido en forma de humanidad.

Yo entiendo que hacer un proyecto de interiorismo o arquitectura tiene un matiz antropológico importantísimo. Por un lado, hay que desarrollar un trabajo correcto, serio, que cumpla las expectativas del cliente y la función a la que está destinada, bien sea un despacho, un comercio o un hogar, entre otros. Pero, por otro lado, para nosotros es fundamental generar espacios de buena convivencia, en la que se tenga en cuenta el factor antropológico y que contribuyan a aportar felicidad.

En el desarrollo de un proyecto de arquitectura e interiorismo suele existir una relación tensa, en la que se parte de una destrucción para luego construir algo nuevo y puede generar duelos y felicidad a partes iguales… ¿Cómo se vive como responsable del trabajo final?

Efectivamente, los proyectos siempre cuentan con unos retos de tiempo y económicos que no se pueden obviar. Además, se trata de un trabajo donde hay lucha, pero en el que se pretende que el resultado final sea satisfactorio para el cliente, tanto si es un despacho, una consulta o un residencial. Por tanto, siempre existe esa disputa por conseguir plazos y resultados, al tiempo que contener el gasto.

Por eso en Mas Millet trabajamos conceptos como el Llave en mano en el que el cliente no debe de preocuparse por imprevistos de tiempo o económicos. Trabajamos las cosas muy bien desde inicio, siendo honrados en todos los planos para no sorprender al cliente con sobrecostes o con dilaciones inesperadas. Honestidad, comunicación y transparencia, son pilares en nuestros proyectos de arquitectura e interiorismo en Valencia.

Nuestro trabajo en Mas Millet no depende únicamente de nuestro quehacer, sino que dependemos de la colaboración de muchísimas personas y nuestra misión es hacer equipo de todos los oficios, planeando entre la exigencia, el respeto y la implicación. Y ese trabajo de coordinación de todos los profesionales se debe hacer con maestría para conseguir la motivación de todos, de tal manera que, al final, todos queden satisfechos, el cliente, los que han trabajado, los que han colaborado, etc. Los proyectos son trabajos en los que intervienen muchas personas.

Aquí en Mas Millet, el interiorismo, entra en juego desde el minuto uno, algo que os distingue de la competencia, ¿Cómo se elige una tela o un mueble cuando no hay todavía paredes?

Todo lo que concebimos en nuestro estudio son espacios vitales. Para nosotros, siempre tiene un matiz antropológico y por lo tanto, no son espacios fríos, anodinos o insípidos, sino que normalmente nos dirigimos a personas o equipos y ahí entra en juego nuestra capacidad para adaptar soluciones a las necesidades de los clientes.

Las personas están en el centro de nuestros proyectos. Construimos casas y diseñamos proyectos de interiorismo con personalidad, pues son espacios vitales. Por eso, es muy importante y ahorra mucho tiempo y dinero el plantear espacios para el resultado final, porque la arquitectura también se ve definida por el interiorismo que habrá después, así que luego cuando entran a vivir no hay sorpresas porque todo está perfectamente encajado desde el primer día.

Como interiorista en Valencia, ¿Cómo proyectas el interior de un hogar o una oficina?

Partes de algo real, de unos metros cuadrados, pero luego está la magia de hacerlos cambiar, el arte o la creatividad de transformar esos espacios, de enriquecerlos, de dotarlos de personalidad, de dotarlos de agrado. Yo lo entiendo también como espacios que tienen una lectura más profunda, que no sólo sea bonito, sino que se percibe que ha estado pensado para cada persona, para cada empresa o para cada negocio.

Si es un negocio, el espacio debe contribuir a generar trabajo, siendo atractivo, práctico; y si es un hogar, que la familia se sienta a gusto, que tenga ganas de llegar a su casa porque le hace feliz.

Más allá de una finalidad estética, hay una finalidad vital… ¿entonces?

Por supuesto, un interiorismo no sólo tiene que tener una finalidad estética y práctica, funcional, sino que debe tener una finalidad vital, antropológica, generar bienestar y felicidad a partes iguales.

Hay tantos clientes como gustos, ¿los proyectos de interiorismo tienen el sello de Mas Millet o de las personas que los encargan?

Yo creo que es un sello que se funde. Cuando alguien viene a Mas Millet, nos conoce, no le vamos a sorprender negativamente porque siempre suele tener alguna referencia de nuestro trabajo. Desde el primer momento, se establece una relación porque le escuchas, te adaptas a las necesidades y te vuelcas en lo que el cliente está esperando o necesita, pero sin perder nuestra identidad. Básicamente, porque es lo que tú honradamente le puedes aportar. No podemos dar lo que no entendemos, no nos encaja o no nos gusta.

Pero es cierto que todo nuestro bagaje lo podemos adaptar a la persona que nos pide el servicio. Tenemos la responsabilidad y la obligación moral de dar el máximo para cumplir con las expectativas que el cliente ha depositado en su futuro centro de trabajo o en su futuro hogar. Y esa entrega, cuando se hace pensando en el otro, alcanza buen resultado, porque estás pensando en generar un bien y todo eso se transmite.  

¿Siempre se acierta en el diseño de interior?

En Mas Millet trabajamos sin descanso hasta que damos con el diseño esperado, aportando las soluciones que el cliente necesita para la generación de su espacio.

Una de las cosas que más nos alegra es que el cliente, pasado incluso el tiempo, se siga sintiendo satisfecho. Personalmente, me gusta volver al tiempo, para reflexionar y hacer un ejercicio de responsabilidad, preguntándome qué se podría mejorar. Siempre hay algo, sin duda.

De cada proyecto puedes sacar diferentes satisfacciones, pero la mayor de todas es que la persona que lo ha recibido siga contenta con el tiempo, que no se canse. Que tenga la sensación de que disfruta cada día del lugar en el que siempre ha querido estar. Esa es la mayor recompensa de un estudio de interiorismo en Valencia y en cualquier sitio.

¿Cuál es el verdadero valor de poner en manos de un interiorista un espacio que se renueva?

La ponderación de los espacios. Conseguir generar un lugar que perdure en el tiempo y que el cliente siempre tenga esa sensación de que lo estrena, a pesar de que ya hace tiempo que le entregamos sus llaves.

Juan Pablo Mas consigue siempre en el proyecto de arquitectura ponderar las cosas, generando espacios muy novedosos pero que perduran en el tiempo. Y así es como trabajamos también el diseño de interiores, con la vista puesta en lo que vendrá. El buen arte tiene esa característica, que perdura en el tiempo. Si es bueno, independientemente de su año de creación, tiene vigencia.

 

Aportamos, además de lo que el cliente solicita, un plus que invita a la felicidad, que aporta un valor añadido en forma de humanidad